La epidural en el parto

¿En qué consiste?

La analgesia epidural o peridural consiste en la introducción de un anestésico local más un opioide en el espacio que rodea las raíces nerviosas que conducen el dolor del parto a su salida de la médula.

Ésto se realiza introduciendo una aguja específica a nivel de los últimos espacios entre las vértebras lumbares. A través de la aguja se pasa un catéter (tubo muy delgado y flexible) que se deja en posición y por el que se administra la medicación a medida que va progresando el parto.

En caso de cesárea se administrará una dosis de refuerzo por el catéter. Si el procedimiento es programado se suele realizar una anestesia intradural o raquídea. A veces se utiliza una combinación de ambas.

¿Cuándo se debe poner?

Lo habitual es poner la epidural cuando el parto está ya instaurado, es decir, cuando las contracciones son regulares, dolorosas y la dilatación alcanza los tres o cuatro centímetros. Como necesita para hacer su efecto completo entre diez y quince minutos, no conviene demorarla tampoco hasta el final del parto.

¿Cuáles son sus ventajas?

Es el mejor método analgésico para la madre y el niño:

• La madre permanece consciente y despierta todo el tiempo; sentirá las contracciones en forma de presión, con un ligero adormecimiento en piernas y nalgas, pero al no perder movilidad podrá colaborar en el expulsivo.

• Al no sentir dolor se elimina gran parte de la ansiedad, lo que mejora el suministro de oxígeno al niño.

¿Qué inconvenientes tiene?

• Puede prolongar algo más el periodo expulsivo por disminución de la capacidad para pujar. Esto se suele compensar avisando a la madre cuando llegue la contracción para que puje. Puede incrementar algo más el índice de partos instrumentados, sin aumentar el porcentaje de cesáreas.

• Los efectos secundarios cuanto se producen son leves. Pueden ocurrir bajadas de la presión arterial (que se corrige mediante hidratación y cambio postural), picores, escalofríos, analgesia incompleta y dificultad para orinar.

• Con una técnica cuidadosa las complicaciones son raras. Dentro de la complicaciones menores pueden aparecer dolores de cabeza (debido a punción de la duramadre) y dolor en la zona de punción. Las complicaciones mayores son excepcionales.

¿Tiene alguna contraindicación?

Las situaciones donde la epidural puede comportar un mayor riesgo para la madre son:

• Problemas de la coagulación y tratamiento con fármacos anticoagulantes y antiagregantes.

• Infección general o local en la zona de punción.

• Trastornos neurológicos graves (tumores, malformaciones o enfermedades degenerativas)

Sin estar contraindicada, puede suponer una mayor dificultad en:

• Caso de columnas difíciles (escoliosis importante, cirugía, obesidad). Las hernias discales no suelen suponer problema, aunque tras el parto podrían agravarse los dolores de espalda y piernas debido a los esfuerzos durante el expulsivo.

• Presencia de tatuajes en la región lumbar que puede solventarse si hay espacio sin tinta para introducir la aguja.